Guía Práctica para la incorporación sistemática del Empleo y el Trabajo Decente – Toolkit

Junta de los Jefes Ejecutivos para la Coordinación
Sistema de las Naciones Unidas - CEB
“Guía Práctica para la incorporación sistemática del Empleo y el Trabajo Decente – Toolkit”
En el marco del Programa Piloto "Unidos en la Acción" y en atención a los compromisos asumidos por Uruguay para el cumplimiento de los ODM, el Sistema de las Naciones Unidas ha iniciado el proceso de adaptación nacional de esta Guía Práctica - Toolkit, la cual está siendo aplicada a nivel global por disposición de la Junta de Jefes Ejecutivos (CEB) para la Coordinación del Sistema de las Naciones Unidas y el Consejo Económico Social (ECOSOC).
La finalidad del Toolkit es operativizar en cada país la meta de empleo productivo y el trabajo decente, ello comprende las políticas, los programas y actividades de las agencias que componen el Sistema Multilateral así como su interacción con los mandantes de la OIT. En cumplimiento de estos dos mandatos la OIT está apoyando al Coordinador Residente mediante acciones de asistencia técnica al UNCT, agencias y sus mandantes.
Guía Práctica para la incorporación sistemática del Empleo y el Trabajo Decente – Toolkit
Aplicación a nivel de país (Versión en español)

Antecedentes y mandato de la Guía práctica
En 2005, reunidos en la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas, los Jefes de Estado y de Gobierno de más de 150 países asumieron el compromiso de poner en práctica un vasto programa internacional que requería la adopción de medidas en los ámbitos mundial, regional y nacional.
«Apoyamos firmemente una globalización justa y resolvemos que los objetivos del empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, en particular las mujeres y los jóvenes, serán una meta fundamental de nuestras políticas nacionales e internacionales y nuestras estrategias nacionales de desarrollo, incluidas las estrategias de reducción de la pobreza, como parte de nuestro esfuerzo por alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.»1
En una Declaración Ministerial de ECOSOC 2007 los participantes reconocieron que el Programa de Trabajo Decente era un instrumento importante para alcanzar el objetivo del empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos.
Por consiguiente, pidieron que el sistema multilateral en su conjunto, inclusive los diversos fondos, programas y organismos del sistema de las Naciones Unidas, apoyaran los esfuerzos para incorporar los objetivos del empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos en sus políticas, programas y actividades, e invitaron a las instituciones financieras y a la Organización Mundial del Comercio (OMC) a hacer lo mismo. Con el fin de ayudar en este campo a los organismos miembros, el Comité de Alto Nivel sobre Programas (HLCP) de la Juntade los Jefes Ejecutivos del Sistema de las Naciones Unidas para la Coordinación (JJE), solicitó a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que dirigiese la preparación de una Guía práctica para la incorporación sistemática del empleo y el trabajo decente. La OIT, con la orientación del HLCP y en colaboración con los organismos interesados y consulta con todos los organismos miembros de la JJE, elaboró y revisó la Guíapráctica. La JJE adoptó la Guíaen su sesión de abril de 2007. Expresó su aprecio por el enfoque inclusivo adoptado en su elaboración y consideró que la metodología empleada «podría reproducirse en otras áreas, como parte integral del esfuerzo por promover la coherencia de las políticas dentro del sistema y de encontrar formas prácticas de apoyo del sistema para que los países reciban beneficios concretos de dicha coherencia».
En julio de 2007, la Guíapráctica recibió un respaldo adicional cuando el segmento de coordinación de ECOSOC examinó las repercusiones operativas de su Declaración Ministerial de 2006 e hizo hincapié en que los objetivos del empleo pleno y productivo y del trabajo decente para todos «requieren un enfoque multidimensional que incorpore a los Gobiernos, el sector privado, las organizaciones de la sociedad civil, los representantes de los empleadores y trabajadores, las organizaciones internacionales y, en particular, los organismos del sistema de las Naciones Unidas y las instituciones financieras internacionales.»3
Trabajo decente: concepto y objetivos estratégicos
Según el concepto defi nido por la OIT y adoptado por la comunidad internacional, trabajo decente es el trabajo productivo para los hombres y las mujeres en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana. El trabajo decente supone que unos y otras tengan oportunidades para realizar una actividad productiva que aporte un ingreso justo, seguridad en el lugar de trabajo y protección social para los trabajadores y sus familias; que ofrezca mejores perspectivas de desarrollo personal y favorezca la integración social; que dé libertad a las personas para manifestar sus inquietudes, organizarse y participar en las decisiones.
Trabajo decente para el desarrollo sostenible significa que en términos sociales, dichos trabajos deben estar abiertos para todos por igual y sus compensaciones deben ser equitativas. La desigualdad y la discriminación provocan frustración y enojo, y son los ingredientes del trastorno social y la inestabilidad política. Ampliar las oportunidades de trabajo decente a más personas es un elemento crucial del esfuerzo por hacer que la globalización sea más inclusiva y justa. En términos económicos, los trabajos tienen que ser más productivos y capaces de competir en un mercado competitivo. Y desde el punto de vista ambiental, el uso que le den a los recursos naturales debe contemplar formas que conserven el planeta para las generaciones futuras y que sean seguras para los trabajadores, hombres y mujeres, y para la comunidad.
A fin de colocar al empleo pleno y productivo y al trabajo decente en el centro de las políticas económicas y sociales, el Programa de Trabajo Decente tiene cuatro objetivos estratégicos importantes que son parte de un planteamiento equilibrado e integrado. Los cuatro pilares del Programa de Trabajo Decente que son inseparables, están interrelacionados y se apoyan mutuamente son:
-Promoción del empleo mediante la creación de un entorno institucional y económico sostenible
-Desarrollo y aumento de medidas de protección social –seguridad social y protección laboral
que sean sostenibles y estén adaptadas a las circunstancias nacionales.
-Promoción del diálogo social y el tripartismo como los métodos más adecuados
-Respetar, promover y hacer realidad los principios y derechos fundamentales en el trabajo, que tienen una importancia especial pues tanto los derechos como las condiciones propicias son necesarios para el logro pleno de todos los objetivos estratégicos
Finalidad de la Guíapráctica
Encomendada y concebida como parte integral de un proceso interorganismos un proceso intergubernamental (a través de ECOSOC), la Guíapráctica tiene por objeto:
-Servir de «lente», a través del cual los usuarios puedan observar la forma en que sus políticas, estrategias, programas y actividades se relacionan con los resultados en materia de empleo y trabajo decente, y determinar la forma de mejorar estos resultados mediante planes de acción, entre otros.
-Promover la gestión del conocimiento y el intercambio de herramientas para la integración sistemática del empleo y el trabajo decente.
-Crear conciencia y desarrollar las capacidades, por ejemplo mediante la capacitación, para que los organismos multilaterales, la comunidad internacional del desarrollo, los mandantes nacionales y la sociedad civil comprendan mejor el programa de trabajo decente y estén en capacidad de aplicarlo con mayor eficacia.
-Diversificarse a nivel de país y apoyar a los Equipos de País de las Naciones Unidas, los mandantes y partes interesadas nacionales y otros socios para el desarrollo a fi n de incorporar sistemáticamente el empleo y el trabajo decente en los marcos de desarrollo nacionales, promoviendo la coherencia de las políticas y la convergencia de los programas, contribuyendo además al objetivo de la reforma de las Naciones Unidas de unificar sus acciones («unidos en la acción»).
Componentes y estructura de la Guíapráctica
La Guíapráctica tiene varios componentes principales que se están desarrollando y aplicando mediante un proceso inclusivo y participativo. Como tal, se puede considerar a la Guíacomo un proceso más que como un producto acabado. Los componentes de la Guíapráctica son:
-Una lista de comprobación para la autoevaluación, en forma de un cuestionario de diagnóstico y toma de conciencia. La lista de comprobación está estructurada en secciones que reflejan los cuatro pilares del Programa de Trabajo Decente. Las secciones no están separadas sino que forman parte de un enfoque integrado.
-Un sitio web interactivo (http://cebtoolkit.ilo.org) para la gestión del conocimiento y el intercambio de herramientas para la integración sistemática del empleo y el trabajo decente.
-Un componente de desarrollo de capacidades y toma de conciencia que incluirá materiales de capacitación y promoción, así como disposiciones que permitan a los organismos multilaterales, los mandantes, la comunidad internacional del desarrollo y la sociedad civil comprender mejor el programa de trabajo decente y estar en capacidad de aplicarlo con mayor efectividad.
-La aplicación a nivel de país de la Guíapráctica. El actual documento presenta una lista de comprobación adaptada para su uso a nivel de país.
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1 Resolución 60/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 16 de septiembre de 2005.
2 Informe del Consejo Económico y Social para 2006 (documento A/61/3).
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3- Agenda Nacional sobre Trabajo Decente
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Para acceder al sitio WEB Portal Toolkit http://cebtoolkit.ilo.org/, solicitar clave a:
Guillermo Dutra dutra@oitcinterfor.org
Regional Adviser in UN Reform
Oficina Subregional de la OIT para el Cono Sur de América Latina
Santiago de Chile